domingo, noviembre 23, 2008

Oculto

Quédate en un ángulo
callado de mi pecho
puéblame los labios
a escondidas
desátame las cintas
sin que vea
llena mi tiempo
sin que sienta
Hazte fantasma
en el castillo de mi cuerpo
habítame
láteme
suspira
muerde
toma
después
oculta cada letra de mi nombre
y pierde para siempre
mi memoria.

LIZ DURAND GOYTÍA

1 comentario:

Edu dijo...

En este poema se junta el cuerpo y el alma, lo material y lo espiritual, el corazon y la sensacion, el ser y el estar.
Saludos.